| FM Rock & Pop |
| Pocos minutos después de las nueve y media de la noche, la oscuridad del repleto Club Ciudad indicaba el inicio del viaje por el universo Depeche Mode. In Chains fue la encargada de romper el hielo y pegaditas se sucedieron Wrong y Hole To Feed, todas del último disco de la banda. Walking in my shoes fue el preámbulo para uno de sus grandes éxitosy It´s No Good, en la que Dave Gahan comenzó a demostrar sus cualidades de gran frontman, antes de darle paso a la rockera A question of time. Impecable de la voz, enérgico, pero sin excesos, Gahan relució sus dotes de gran bailarín, arengó y manejó al público a su antojo. Claro que la responsabilidad no recayó sólo en él, Martin Gore, el cerebro de la banda, vestido con un excéntrico traje plateado, manejó los hilos del grupo y se hace cargo de la voz promediando el show con dos baladas: Jezebel y Home, que además le sirven a Dave para tomarse un respiro. Andrew Fletcher es un eslabón fundamental desde los teclados y Christian Eigner y Peter Bordello, como músicos de apoyo, completan un engranaje sólido, potente y muy nítido. Pasada la mitad del show comenzó un verdadero arsenal de grandes éxitos que encadenó Policy of Truth, In Your Room, una potente versión de I Feel You, Enjoy the Silence (una de las más festejadas de la noche) y Never Let Me Down Again, que terminó con un Gahan encendido, bailando por la pasarela del escenario por primera vez en la noche. Llegó el tiempo de los bises y un poco de calma con Somebody, cantada por Gore y acompañada sólo por el piano de Fletcher. El final llegó con la bailable Behind the Wheel y Personal Jesus, como no podía ser de otra manera, para coronar una noche inolvidable. Dos horas después de subir al escenario Depeche Mode había demostrado una vez más por qué su mezcla de tecno, pop y rock es la expresión más elegante de la música electrónica que pueda imaginarse. FUENTE: FM Rock & Pop |